Este martes, primero de septiembre, se cumplen 120 del nacimiento de Joaquín Antonio Balaguer Ricardo, el enigmático líder político y hombre de letras que durante más de siete décadas influyó en la política dominicana y, a más de 20 años de su muerte, sigue siendo un referente cuando se habla de los grandes estadistas de América Latina y el Caribe.
Según la mayoría de sus biógrafos, Joaquín Balaguer nació el primero de septiembre de 1906 en Villa Bisonó, hoy Navarrete, siendo sus padres la señora Carmen Celia Ricardo Heureaux (a) Cely, y el comerciante puertorriqueño Joaquín Balaguer Lespier, y fueron sus hermanas Lidia Luisa, Isabel, Ana Teresa, Alicia, Emma, Rosa y Carmen Rosa Balaguer Ricardo.
Desde las aulas como profesor hasta la presidencia de la República, Joaquín Balaguer ocupó diversos cargos de la administración pública a partir de 1930, cuando llegó al poder el tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina, convirtiéndose en un cortesano de la dictadura que vivió el país por más de 30 años.
Amante de la política y de literatura en sus distintos géneros, el doctor Balaguer ocupó la presidencia de la República en siete ocasiones, seis de ellas ganando cuestionadas elecciones y la primera vez como presidente títere, colocado en el poder por el dedo de Trujillo.
Su producción literaria abarca más de 60 obras, distribuidas en poesías, biografías, novelas, ensayos, historia y otros géneros, publicando sus primeros libros “Salmos Paganos” y “Claros de Luna”, a los catorce años de edad.
Todo aquel que escribe sobre su vida, su nacimiento o sobre su muerte, siempre recuerda que ejerció la presidencia de la República por más de dos décadas, incluyendo el gobierno de los 12 años entre 1966 y 1978, caracterizado por crímenes políticos, deportaciones y encarcelaciones de sus contrarios.
Llegó al poder por primera vez mediante elecciones el primero de julio de 1966, tras resultar electo en los primeros comicios celebrados en República Dominicana, tras la revolución de abril de 1965, en una accidentada jornada electoral montada el primero de junio de 1966.
Luego de un primer periodo de turbulencias, el doctor Joaquín Balaguer se presenta para un segundo mandato y gana las elecciones de 1970, dando inicio a un cuatrienio dominado por denuncias de persecución política, asesinatos de militantes revolucionarios y otros desafueros, atribuidos al autodenominado Frente Democrático Anticomunista y Antiterrorista, mejor conocido como La Banda Colorá, un grupo de paramilitares y excombatientes de izquierda o simplemente delincuentes reclutados con fines represivos.
Frente a las denuncias de represión, el doctor Balaguer se defendía responsabilizando de la violencia a los llamados grupos incontrolables y a la subversión de izquierdistas que, alegadamente, se dedicaban a la tarea de cometer asaltos a instituciones financieras para sustentar sus actividades clandestinas.
El 16 de mayo de 1974, el presidente Balaguer optó de nuevo por la reelección, resultando ganador de los comicios cuando el Partido Revolucionario Dominicano y los otros partidos signatarios del denominado Acuerdo de Santiago retiraron a su candidato Antonio Guzmán, por considerar que no estaban dadas las mínimas condiciones ni garantías para el montaje de unas elecciones limpias.
En esa ocasión, el presidente Balaguer solo compitió con el contraalmirante Luis Homero Lajara Burgos, del Partido Popular Demócrata (PPD), obteniendo el 84,7% de los votos, y su partido ganó mayoría en el congreso donde la abstinencia alcanzó el 50%.
Inscrito como candidato presidencial por el Partido Reformista para las elecciones de 1978, el presidente Balaguer buscaba un cuarto mandato consecutivo y se enfrentó a Antonio Guzmán del Partido Revolucionario Dominicano, pero cuando los resultados electorales mostraron una tendencia en su contra, oficiales del Ejército Dominicano detuvieron el conteo de los votos y se apoderaron de las urnas.
Sin embargo, con las protestas locales y una fuerte presión internacional, encabezada por el presidente estadounidense Jimmy Carter, se logró reanudar el conteo y cuando se dieron los resultados finales, Don Antonio Guzmán, un hacendado de Santiago, propinó a Joaquín Balaguer la primera derrota de su carrera política.
Luego de ocho años de su salida del Poder y dos mandatos del PRD que no llenaron todas las expectativas de los votantes, el doctor Balaguer, que había perdido en 1982 del abogado de Santiago, Salvador Jorge Blanco, se volvió a presentar como candidato en 1986 y de nuevo ganó la Presidencia de la República con escaso margen al candidato oficialista, Jacobo Majluta.
En agosto de ese año, con 80 años y casi ciego, Joaquín Balaguer inicia una nueva estadía en el poder que se prolongó por diez años.
Siendo el mismo Balaguer de siempre, pero enfrentando distintas circunstancias, el líder reformista fue mucho más liberal y tolerante con sus críticos y opositores políticos.
En 1990, con una abstención del 40%, logró reelegirse con el 35.1% de los votos, contra el 33.9% de Juan Bosch del Partido de la Liberación Dominicana, y en 1994 cuando decidió optar de nuevo por la presidencia, con casi 90 años de edad y ciego por completo, se impuso con un 42.3%, contra un PRD que obtuvo el 41.6% de los votos, llevando como candidato a su líder histórico José Francisco Peña Gómez.
Peña Gómez alegó fraude y llamó a una huelga general, siendo necesario la firma de un acuerdo político, denominado Pacto Por la Democracia, que limitó a dos años el siguiente mandato, un acuerdo que, además, prohibía al doctor Balaguer presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de 1996, ganadas por Leonel Fernández, candidato del PLD, con el apoyo del líder reformista.
Se presentó de nuevo como candidato en las elecciones del 2000, pero su partido se quedó en un lejano tercer lugar, saliendo victorioso el agrónomo Hipólito Mejía, candidato del PRD.
Ese fue el último baile electoral del viejo caudillo reformista, pues el 14 de julio del 2002 se despidió de este mundo, dejando un enorme vacío en la política local y abandonada la que fue por muchos años su residencia familiar, en la Máximo Gómez 25, parte atrás.
El presidente que nunca contrajo nupcias, murió soltero a los 96 años, aunque se comprobó ser el padre de varios niños que como hijos en ningún momento reconoció.
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