NUEVA YORK.– El juez federal Alvin Hellerstein decidió este jueves mantener los cargos por narcoterrorismo contra el derrocado líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, aunque expresó serias dudas sobre las sanciones que limitan su acceso a recursos para costear su defensa legal.
Durante la segunda audiencia celebrada en Nueva York, tras su captura en Caracas el pasado enero, Maduro fue visto más delgado y con el cabello visiblemente más canoso. Ingresó a la sala sonriente, saludó a su equipo legal y permaneció atento durante toda la sesión, tomando notas en varios momentos.
Un caso “único” bajo la lupa judicial
La defensa argumentó que el Gobierno de Estados Unidos vulnera la Sexta Enmienda al impedir que los acusados utilicen fondos venezolanos para pagar a sus abogados.
Según sus representantes, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) revocó licencias que permitían el uso de esos recursos. Esto, afirman, deja a Maduro y Flores en una situación de indefensión al limitar su derecho a elegir libremente a su defensa. El juez Hellerstein calificó el proceso como un “caso único” y cuestionó la postura de la Fiscalía. “El acusado está aquí. Flores está aquí. Ya no representan una amenaza para la seguridad nacional”, afirmó, señalando además cambios en el contexto político internacional.
A pesar de sus observaciones, el magistrado rechazó desestimar los cargos, al considerar que sería una decisión “demasiado seria”. No obstante, adelantó que evaluará si ordena al Gobierno estadounidense permitir el acceso a fondos para la defensa.
Restricciones, pruebas y figuras clave
Durante la audiencia también se discutió la solicitud de la Fiscalía de impedir que los acusados compartan pruebas con coacusados prófugos, entre ellos el ministro del Interior venezolano Diosdado Cabello y Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario.
El juez no emitió una decisión definitiva, pero dejó claro que “no es lo mismo hablar que compartir”, marcando una posible línea en el manejo de la evidencia.
Preocupaciones por la edad del juez
Expertos estiman que el juicio podría iniciar en uno o dos años, cuando Hellerstein tendría 94 años. Según reportes de The New York Times, el magistrado ha mostrado señales de fatiga en audiencias recientes, lo que genera dudas sobre su capacidad para liderar un proceso complejo y prolongado.
Durante la sesión de este jueves, el juez presentó voz quebrada, pausas frecuentes y momentos en los que debió repetir intervenciones, lo que fue notado tanto por la defensa como por la Fiscalía.
Cargos graves y estado de salud
Maduro enfrenta cuatro cargos, incluyendo conspiración para narcoterrorismo e importación de cocaína. Por su parte, Flores está acusada de conspiración para tráfico de drogas y posesión de armas.
Ambos se declararon “no culpables” en enero. En esa ocasión, Maduro se definió como un “prisionero de guerra”.
Los abogados también manifestaron preocupación por la salud de Flores, quien espera un ecocardiograma. En audiencias anteriores ya se habían reportado lesiones en sus costillas.
Tensión en las calles de Nueva York
Fuera del tribunal, dos grupos de manifestantes protagonizaron momentos de tensión desde tempranas horas del día.
Un primer grupo, compuesto mayoritariamente por estadounidenses, exigía la liberación de Maduro, alegando que su detención fue ilegal. Portaban carteles y coreaban consignas en inglés en apoyo al exmandatario.
En contraste, un segundo grupo de venezolanos reclamaba justicia para su país y pedía la condena del exlíder, generando un ambiente de confrontación frente a la sede judicial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario