1.Acariciar con cuidado sus genitales. El estímulo de esta parte de la anatomía masculina puede hacerlos ver estrellas “antes de”. Las terminaciones nerviosas de los pliegues de los testículos los estimulan y excitan con un roce delicado a manera de círculos o de arriba hacia abajo.
2.Masajea sus pectorales. El pezón es otra área sensible en ellos, incluso más que en nosotras. Gran parte de su virilidad trata de reflejarse en su aspecto físico; si tocas con sensualidad sus pechos a manera de admiración, su ego subirá, así como sus ganas de lanzarte a la cama para mostrarte sus otros