09 junio 2026

Siete años después: el atentado que estremeció al país y puso en vilo la vida de David Ortiz

 


Este 9 de junio se cumplen siete años de aquella noche que paralizó a la República Dominicana y mantuvo en vilo a millones de personas dentro y fuera del país. El atentado contra el expelotero de Grandes Ligas David Ortiz marcó uno de los episodios más impactantes en la historia reciente del deporte dominicano.

La noche del 9 de junio de 2019, Ortiz compartía con amigos en el entonces Dial Bar & Lounge, ubicado en Santo Domingo Este, cuando un hombre se acercó por la espalda y le disparó a quemarropa. El proyectil atravesó su cuerpo y también hirió al comunicador Jhoel López.

Las imágenes captadas por cámaras de seguridad recorrieron el mundo en cuestión de minutos, generando una ola de preocupación y solidaridad hacia quien durante años se convirtió en uno de los mayores símbolos deportivos de la nación.

La gravedad de las heridas obligó a una rápida intervención médica en un centro de salud de la capital, desde donde posteriormente fue trasladado a la ciudad de Boston para recibir tratamiento especializado. Durante varios días, la incertidumbre se apoderó de familiares, amigos y seguidores, mientras cadenas deportivas internacionales daban seguimiento permanente a su estado de salud.  El atentado no solo impactó al mundo del béisbol, sino también abrió un intenso debate sobre la seguridad ciudadana y colocó a las autoridades dominicanas bajo una enorme presión para esclarecer los hechos.

Las investigaciones permitieron identificar y procesar a varios involucrados en el ataque, mientras el caso acaparaba titulares en medios nacionales e internacionales.

Conocido mundialmente como “Big Papi”, Ortiz había construido una trayectoria ejemplar dentro y fuera de los terrenos de juego. Sus hazañas con la organización de Boston Red Sox lo convirtieron en una de las figuras más queridas del béisbol, razón por la cual el atentado generó una reacción inmediata de personalidades, atletas, dirigentes deportivos y fanáticos de distintas partes del mundo.

Contra todos los pronósticos iniciales, el extoletero logró superar el delicado proceso de recuperación. Su regreso a la vida pública fue recibido como una victoria personal y colectiva. Con el paso de los años, Ortiz ha continuado desarrollando actividades empresariales, benéficas y deportivas, manteniendo el carisma que lo caracterizó durante su carrera profesional.

Objetivo y responsables del hecho

Las autoridades concluyeron inicialmente que el ataque contra Ortiz se produjo por un error y que el verdadero objetivo de los sicarios era un amigo suyo que estaba en la misma mesa.

Tres años después de haber ocurrido el hecho, especificamente el 27 de diciembre del 2026, el Primer Tribunal Colegiado de Santo Domingo dictó condenas que van desde cinco hasta 30 años de prisión en contra de 10 de los 13 imputados de participar en el atentado contra el expelotero de Grandes Ligas.

Los jueces Elizabeth E. Rodríguez Espinal, Julio A. Aybar Ortiz y Flor E. Bautista Polo declararon culpables a Eddy Vladimir Féliz García (El Nata), de 26 años de edad, y Rolfi Ferreras Cruz o Ramón Martínez Pérez (Sandy), de 27, a quienes condenaron a 30 años de prisión, por su participación directa en la tentativa de asesinato de que fue víctima Ortiz, con una herida de bala que obligó a realizarle varias cirugías en República Dominicana y en Estados Unidos.

Alberto Miguel Rodríguez Mota, de 28 años de edad, la persona que pagó a quienes ejecutaron el hecho, deberá cumplir 20 años de reclusión.

El Ministerio Público demostró en audiencia que Ferreras Cruz fue la persona que hirió de gravedad a Ortiz y lesionó a uno de sus acompañantes, el comunicador Jhoel López. El atacante llegó al lugar a bordo de una motocicleta que conducía el también hoy condenado Féliz García.

Junto a ellos, fueron condenados a diez años de prisión Oliver Moisés Mirabal, 28 años de edad, y José Eduardo Ciprián Lebrón (Chuky), de 24 años.

Gabriel Alexander Pérez Vizcaíno (Hueso), de 31 años, deberá cumplir nueve años de prisión y Joel Rodríguez de la Cruz (Calamardo), de 28 años de edad, seis años.

A los procesados Franklin Junior Merán (Rubirosa), de 26 años de edad; Junior César La Hoz Vargas (Yayo y/o El Lindo), de 28 años de edad, y Porfirio Ayendi Dechamps Vásquez (Nene), de 29 años de edad, los jueces les dictaron cinco años de prisión.

De acuerdo con la sentencia, todos los condenados deben pagar una indemnización de 50 millones de pesos y cumplir la pena de reclusión en el centro de privación de libertad La Victoria, en Santo Domingo Norte. 

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