El presidente Luis Abinader asumió este domingo la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) con el compromiso de preservar la unidad de la organización, fortalecer su democracia interna y garantizar que los procesos de competencia por candidaturas se desarrollen con reglas claras y sin el uso indebido de posiciones públicas.
Durante su discurso de juramentación, Abinader marcó distancia entre las funciones del partido y las del Gobierno, al señalar que, aunque preside ambas estructuras, sus responsabilidades son diferentes.
“Soy presidente del Partido Revolucionario Moderno. Pero también soy Presidente de la República Dominicana”, afirmó, al tiempo que aseguró que mientras ejerza ambas funciones cuidará la separación entre las responsabilidades partidarias y las del Estado. El mandatario indicó que el PRM debe respaldar al Gobierno en el cumplimiento de sus compromisos, pero recordó que el Estado pertenece a todos los dominicanos, independientemente de sus preferencias políticas.
Abinader también anunció que el vicepresidente ejecutivo del PRM, Deligne Ascención, tendrá a su cargo la conducción del día a día de la organización. Dijo que cuenta con su confianza y respaldo para trabajar en el fortalecimiento, la unidad y la renovación del partido. Descarta intervenir en la sucesión presidencial Uno de los principales planteamientos del nuevo presidente del PRM fue su compromiso de no utilizar la dirección partidaria para favorecer una eventual candidatura presidencial de cara a las próximas elecciones.
“Mi responsabilidad como presidente del PRM no será escoger quién habrá de sucederme en la Presidencia de la República”, sostuvo.
Abinader afirmó que no asumió la presidencia del partido para construir una candidatura ni para imponer un heredero político, y garantizó que los dirigentes con aspiraciones legítimas deberán competir bajo condiciones institucionales y democráticas. Según explicó, los procesos internos deberán contar con reglas claras y ningún dirigente podrá utilizar una posición pública para obtener ventajas indebidas.
“Serán los perremeístas, mediante los mecanismos democráticos de nuestra organización, quienes decidan. Y después será el pueblo dominicano quien tenga la última palabra”, expresó.
El mandatario reconoció que dentro del partido habrá competencia y diferencias, pero insistió en que estas no deben convertirse en factores de división. Afirmó que los principales desafíos que enfrenta el país y que deben concentrar la atención del partido son la pobreza, la desigualdad, la inseguridad, las amenazas a la democracia y la falta de oportunidades.
Cuatro prioridades para el partido
Abinader señaló que su gestión al frente del PRM estará concentrada en cuatro ejes: preservar la unidad sin imponer uniformidad, fortalecer la democracia interna, impulsar la formación y renovación permanente de la organización y mantener al partido abierto a la sociedad.
También planteó ampliar los espacios de participación para jóvenes y mujeres, modernizar las estructuras partidarias, incorporar nuevos talentos y fortalecer la formación política de la militancia.
Durante su intervención, llamó a los dirigentes a mantener el contacto con las bases y a reconocer a quienes participaron en la construcción del partido desde sus primeros años. El presidente del PRM sostuvo además que la organización debe evitar que el ejercicio del poder la aleje de los principios que dieron origen a su formación. Nueva dirección del PRM
Durante el acto fueron juramentados los principales integrantes de la nueva dirección partidaria.
Juan Garrigó asumió la secretaría general, mientras Gloria Reyes fue juramentada como secretaria nacional de organización.
También fueron juramentados como vicepresidentes Milagros Ortiz Bosch, Eddy Olivares, Nelson Arroyo y Salvador Ramos.
En otras posiciones de la estructura partidaria quedaron Luis Delgado, como secretario nacional electoral, y los subsecretarios Kelvin Cruz, Lía Díaz, Jean Luis Rodríguez y Rosa Santos.
Abinader aprovechó el acto para reconocer la gestión de José Ignacio Paliza y Carolina Mejía, quienes durante los últimos ocho años estuvieron al frente de la presidencia y la secretaría general del PRM, respectivamente.
También destacó a Andrés Bautista y Jesús Vásquez, integrantes de la primera dirección de la organización.
Al cerrar su discurso, Abinader llamó a los perremeístas a priorizar el fortalecimiento institucional por encima de las aspiraciones individuales y sostuvo que el objetivo debe ser dejar instituciones más fuertes y transformaciones que trasciendan a quienes actualmente ocupan cargos públicos y partidarios.
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