COLOMBIA. Cuando se percató de que no tenía dinero para pagar la cuenta del burdel, un joven en Colombia decidió fingir su secuestro y exigir dinero por su libertad a la propietaria del vehículo con el trabajaba como transportista privado.
Harold Santiago Osorio Garzón, de 23 años, departía en un prostíbulo en Medellín, segunda ciudad de Colombia, donde entre pedidos de alcohol y prostitutas alcanzó una cuenta de 11 millones de pesos (unos 3.800 dólares), informó la fiscalía en un comunicado.


