La caída de la audiencia televisiva en Estados Unidos respecto a las Finales de la NBA ha sido enorme. De una media de 15 millones de espectadores en 2019 (fue la menos vista en un década) se ha pasado a vivir partidos que no han alcanzado ni los seis millones… El golpe ha sido tan duro que el propio comisionado de la NBA, Adam Silver, ha declarado sentirse sorprendido por lo ocurrido.






