Corea del Sur será definida en la Constitución como el "enemigo número uno" de Corea del Norte, según palabras de Kim Jong-un. El líder norcoreano también ha hecho un llamamiento a la ocupación total del territorio surcoreano en caso de invasión. Estas declaraciones fueron acompañadas de una firme decisión de cerrar las organizaciones encargadas de las relaciones intercoreanas. En respuesta, Corea del Sur ha expresado su descontento.