Nueva York sigue padeciendo los efectos de la peor sequía registrada en octubre y noviembre en mucho tiempo, lo que ha generado más de 100 incendios en los últimos 30 días y hasta que los embalses no se llenen o llueva de lo lindo, urge tomar medidas más enérgicas para cuidar el agua. De lo contrario, en unas semanas las autoridades de la Gran Manzana podrían adoptar medidas más drásticas de carácter obligatorio.