CHICAGO.- Los New York Knicks sellaron este jueves el pase a las semifinales del Este de la NBA con una extraordinaria humillación a domicilio a los Atlanta Hawks, arrollados 140-89 tras una primera mitad acabada 83-36 para los neoyorquinos, en la victoria más abultada de su historia.
Los Knicks cerraron la serie con un definitivo 4-2, evitando el riesgo de un séptimo partido en el Madison Square Garden, y lo hicieron con una absoluta prueba de fuerza y con el margen de ventaja más grande de siempre al descanso de un partido de ‘playoffs’.
Los neoyorquinos tiraron con un 58.8 % de acierto en tiros de campo. OG Anunoby lideró a los Knicks con 29 puntos (11 de 14 en tiros), Mikal Bridges selló 24 (10 de 12), Jalen Brunson aportó 17 puntos y ocho asistencias y el dominicano Karl Anthony Towns contribuyó con un triple doble de doce puntos, once rebotes y diez asistencias pese a su uno de cuatro en tiros.
El puertorriqueño José Alvarado aportó tres puntos, un rebotes, dos asistencias y dos robos saliendo del banquillo. Los Hawks dijeron adiós a la temporada con un revés histórico en una noche en la que llegaron a tener 61 puntos de desventaja. Su máximo anotador fue Jalen Johnson, con 21 puntos.
Y eso que parecían haber tomado impulso con un parcial de 9-0 al principio del primer cuarto que les puso arriba en el marcador. Pero desde ese 9-4 comenzó un dominio asombroso de los Knicks, en los dos lados de la pista.
OG Anunoby rozó la perfección y dirigió con una primera mitad de 26 puntos a unos Knicks que sellaron un parcial de 39-4 que disparó su ventaja hasta el 48-15.
Paliza histórica al descanso
Los Knicks dominaron defensivamente a unos Hawks perdidos y, ofensivamente, extendieron ese parcial gradualmente a un 51-8 y un 63-11 que llevó al humillante 83-36 del descanso.
Los Knicks tenían ya a cuatro jugadores con dobles dígitos en anotación. Además de Anunoby, Mikal Bridges llevaba 16, Jalen Brunson metió trece y Karl Anthony Towns, diez.
Los Hawks, incapaces de reaccionar, perdieron la calma y, con el 72-52 en el luminoso a 4.39 minutos del descanso, comenzaron una furiosa tangana que acabó con las expulsiones de Dyson Daniels, de Atlanta, y de Mitchell Robinson, de los Knicks.
Todo comenzó con un codazo de Daniels en el pecho de Robinson, que encaró a su rival. La pelea se extendió a varios jugadores más y un árbitro y el mismo Mike Brown, técnico de los Knicks, terminaron cayendo al suelo en el caos.
New York mandaba por 47 puntos al descanso y se quedó a tres de igualar el récord absoluto de diferencia en la historia de la NBA, 50, ostentado por los Dallas Mavericks desde 2020.
Los titulares de los Knicks solo jugaron minutos en el tercer cuarto y se quedaron en el banquillo en la totalidad del cuarto segmento, con la cabeza ya puesta en la próxima ronda, en la que esperan a uno entre Boston Celtics o Philadelphia 76ers.
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