Como si se tratara del guión de una película, un nuevo caso de falsificación de identidad sacude al béisbol dominicano y ha dejado fuera del mercado internacional a una de sus jóvenes promesas. La trama, que va mucho más allá de un simple cambio de nombre o edad, incluye la presunta falsificación de documentos médicos y escolares, un acta de defunción y hasta la colocación de una lápida en una tumba para hacer creer que un hermano del jugador había muerto.
De acuerdo con una investigación de MLB citada por el periodista Alden González, de ESPN, el jugador identificado como David Severino Damaso no tendría la edad que aparecía en sus documentos. Su nombre real sería Daury David Severino Damaso, quien habría utilizado la identidad de su hermano menor. Severino había llegado a un acuerdo con los Guardianes de Cleveland por un bono de 2.8 millones de dólares y estaba proyectado para ingresar al mercado internacional en 2029, cuando supuestamente tendría entre 16 y 17 años.
Sin embargo, la investigación determinó que habría nacido el 2 de abril de 2010 y no en 2013, como aparecía en los documentos utilizados para presentarlo como un jugador más joven.
Según fuentes citadas por González, en 2023 Francisco Nieves, quien entonces trabajaba con el jugador, habría creado la identidad de David Severino Damaso, supuestamente con la aprobación de los padres. Para sustentar la nueva identidad se habría realizado un registro de nacimiento tardío y falso, en el que figuraba como fecha de nacimiento el 20 de diciembre de 2011. También se habrían creado historiales médicos y escolares bajo el nombre de David.
Pero la historia tomó un giro todavía más sorprendente.
Dos años después del supuesto registro de nacimiento, habría sido presentado un certificado de defunción fraudulento de Daury, en el que se establecía que había fallecido el 5 de mayo de 2012 debido a una enfermedad respiratoria. La supuesta muerte también habría sido acompañada por una lápida que fue colocada en una tumba de La Romana, en el sureste de República Dominicana.
“Hay que tener agallas para hacer algo así”, dijo en español John Pereyra, entrenador que trabajó con Severino, en declaraciones citadas por ESPN.
“He oído hablar de documentos de nacimiento falsos y cosas por el estilo, pero lo que hizo este tipo... eso es de película. Es la primera vez que veo algo así en la República Dominicana”, agregó. Pereyra aseguró que desconocía la identidad falsa, pese a haber trabajado durante dos años con el jugador antes de que este llegara al acuerdo con Cleveland.
Las sospechas
El caso no pasó inadvertido para algunos equipos antes de que MLB iniciara su investigación.
Un ejecutivo de un equipo internacional contó que escuchó referencias sobre el talento de Severino y decidió observarlo personalmente.
“Es imposible que este chico tenga la edad que dice tener”, habría sido su primera impresión.
Otro ejecutivo también manifestó sus dudas al señalar que el jugador “tenía un aspecto más envejecido” y que su edad real podía advertirse a simple vista.
Severino había impresionado a los evaluadores mientras competía contra jugadores de 12 y 13 años, pero de acuerdo con la investigación, en realidad tenía una edad en la que debió competir en la Liga de Verano Dominicana contra peloteros de 16 y 17 años.
Un cazatalentos consultado consideró que, de haber jugado en esa categoría, “apenas se mantiene en la liga”.
Pereyra conoció a Severino a finales de 2023, cuando el jugador ya habría adoptado la nueva identidad. Lo vio en una prueba y quedó impresionado por sus condiciones, aunque notó que tenía poco peso y necesitaba mejorar físicamente.
Al preguntarle la edad, le dijeron que tenía 11 años y lo remitieron a Nieves, quien estaba a cargo de su preparación.
Pereyra terminó pagando 20,000 dólares por los derechos del jugador a Nieves.
Posteriormente comenzó a tener dudas sobre la documentación. Aunque el registro tardío de nacimiento no necesariamente resultaba extraño debido a que esa práctica todavía ocurre en sectores de escasos recursos, el entrenador decidió investigar más.
Cuando conoció la versión de que un hermano de Severino había muerto siendo niño, acudió personalmente al cementerio.
“Yo hice mi propia investigación”, dijo Pereyra. Al observar la lápida, aseguró que quedó convencido de que el jugador era quien decía ser.
La situación cambió en mayo, cuando recibió un mensaje de WhatsApp de Nieves en el que le comunicaba que algo había ocurrido con el contrato de Severino y que MLB estaba investigando el caso.
Poco después, el acuerdo con Cleveland se cayó.
Un año más fuera
La edad real de Severino le habría permitido entrar al mercado internacional de 2027, pero la suspensión impuesta como consecuencia del caso lo obligará a esperar un año adicional antes de poder firmar con una organización de Grandes Ligas.
Los Guardianes, mientras tanto, no enfrentan sanciones disciplinarias de MLB por el caso.
Un ejecutivo de MLB declinó ofrecer declaraciones, mientras que Chris Antonetti, presidente de operaciones de béisbol de Cleveland, tampoco quiso comentar. Nieves no respondió a las solicitudes de ESPN y el padre del jugador tampoco ofreció declaraciones.
Pereyra mantiene a Severino en su academia y afirma que no responsabiliza al jugador por lo ocurrido.
Tampoco culpa a sus padres, pese a que, según la investigación, habrían participado en la creación de la identidad.
El entrenador considera que la desesperación de algunas familias de escasos recursos por conseguir un contrato millonario puede llevarlas a tomar decisiones extremas.
“Cuando tienes un hijo y le dices: ‘Mira, tu nombre no es Daury. Si alguien te pregunta tu nombre, di David Severino Damaso’, él lo hará”, explicó.
Un problema que va más allá
La falsificación de edad e identidad ha sido durante años uno de los principales problemas del béisbol internacional, particularmente en República Dominicana y Venezuela.
La competencia por identificar talentos a edades cada vez más tempranas ha llevado a equipos, entrenadores y buscadores de talento a operar en un sistema donde jugadores de apenas 10 u 11 años pueden comenzar a ser vinculados con organizaciones de Grandes Ligas, pese a que todavía están lejos de la edad permitida para firmar profesionalmente.
Según ESPN, fuentes citadas en la investigación también señalaron que ese ambiente de competencia por aparentar un mayor desarrollo físico a edades tempranas ha contribuido al uso de sustancias prohibidas entre prospectos.
El caso de Severino, sin embargo, sorprendió incluso a personas con décadas de experiencia en el béisbol latinoamericano por el nivel de elaboración que habría alcanzado la falsificación.
Pereyra, quien lleva cerca de 30 años trabajando en el béisbol y dirige la academia Futuro Big Leaguers, en Santiago, asegura que más de 70 jugadores bajo su tutela han firmado con organizaciones de Grandes Ligas.
Ahora enfrenta la incertidumbre de cómo recuperar los 20,000 dólares que invirtió en Severino y cómo mantener a flote su academia sin la comisión que esperaba recibir por la firma.
Su esperanza es que el jugador pueda finalmente llegar al béisbol profesional.
Aunque, después de todo lo ocurrido, un cazatalentos considera que si Severino consigue firmar, probablemente tendrá que conformarse con un bono cercano a los 10,000 dólares.
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