FILADELFIA.– La llegada de LeBron James a los Philadelphia 76ers ha elevado las expectativas alrededor del equipo, que contará con una plantilla cargada de talento y experiencia, pero también con el reto de encontrar el equilibrio entre varias figuras acostumbradas a tener protagonismo. En medio de las interrogantes sobre cómo se repartirán los tiros, quién asumirá la responsabilidad en los momentos decisivos y cuánto deberán sacrificarse sus principales jugadores, Tyrese Maxey dejó clara la condición que considera indispensable para que el proyecto funcione. “Nadie en este equipo puede tener ego”, afirmó Maxey en una entrevista con HoopsHype durante un evento organizado por New Balance.
El base de los Sixers viene de liderar ofensivamente al equipo la pasada temporada, con un promedio de 28.6 puntos por partido. Ahora deberá compartir protagonismo con LeBron, Joel Embiid, Jaylen Brown y el joven VJ Edgecombe, en una de las plantillas más llamativas de la NBA. Maxey entiende que no habrá una jerarquía fija para decidir quién tomará el último lanzamiento.
“Creo que dependerá de cada situación. Tenemos confianza en muchos jugadores diferentes”, explicó.
El jugador puso como ejemplo a Edgecombe, quien pese a ser considerado una de las opciones jóvenes del equipo, ya asumió tiros importantes durante la pasada campaña.
“Serán jugadores diferentes. Veremos cómo funciona y cómo fluye todo”, agregó.
Para Maxey, el principal desafío será conseguir que un grupo con múltiples estrellas deje de lado sus intereses individuales.
“Tenemos a dos jugadores que han sido MVP de la temporada regular, dos que han ganado el MVP de las Finales, varios campeones olímpicos, varios jugadores que han promediado más de 25 puntos por partido, All-Stars y miembros de los mejores quintetos de la NBA. Todos hemos conseguido bastantes cosas”, señaló.
“Por eso debemos dejar el ego a un lado y hacerlo colectivamente”, añadió.
El base también reconoció que tendrá que sacrificar algunos lanzamientos y posesiones para adaptarse a la nueva estructura ofensiva. Sin embargo, considera que eso puede ayudarlo a desarrollar aún más su capacidad para generar juego para sus compañeros.
“Lo principal que quiero mejorar es mi regularidad y mantenerme dentro del ritmo del partido. También mi capacidad para crear juego para los demás”, sostuvo.
Maxey, dos veces All-Star, también habló sobre su evolución como jugador y recordó el momento en que comenzó a creer que podía convertirse en una figura importante de la NBA. Fue durante su temporada de novato, cuando anotó 39 puntos ante los Denver Nuggets en apenas su décimo partido como titular.
“Entonces pensé: ‘Puede que sea capaz de hacer algo especial en esta liga’”, recordó.
Ahora, con un nuevo desafío por delante, Maxey deberá encontrar la manera de mantener su producción mientras comparte la cancha con algunas de las mayores estrellas de la liga. Su capacidad para adaptarse podría ser una de las claves del ambicioso proyecto de Philadelphia.
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