Una de las famas que tiene Estados Unidos es que todo el mundo debe cumplir con las leyes, incluidas las obligaciones fiscales, y que cada día son más los mecanismos que utiliza el Gobierno para que esto suceda.
Desde febrero de este año, el Departamento de Estado emitió un comunicado en el que informa que había iniciado un programa de colaboración con la Oficina de Recaudación de Impuestos (IRS), mediante la cual a los ciudadanos americanos, de manera exclusiva, que tengan deudas de impuestos superiores a los 51 mil dólares o estén en mora con el IRS se le revocará su pasaporte o no se les permitirá renovarlo.



