Desde hace algunos años, el 14 de febrero se ha convertido en una ocasión para que las parejas se obsequien regalos mutuamente.
La invención de la imprenta trae consigo el intercambio de tarjetas y postales alusivas a la fecha, y en épocas más modernas cuando el consumismo arropó a las sociedades, se popularizaron las cenas costosas, joyas, viajes, vehículos, entre otros regalos que son sinónimo de un “buen” San Valentín.







