El senador de la República por el Distrito Nacional, Omar Fernández, alertó este miércoles que el Gobierno dominicano colocó US$2,750 millones en bonos soberanos aún cuando existen en cuentas públicas más de US$3,700 millones en financiamientos anteriores que permanecen sin ejecutar.
Fernández sostuvo que el problema no radica en que el Estado tome préstamos, sino en el uso que se les da a esos recursos.
“El problema no es pedir prestado; el problema es pedir prestado para nada. Guardar deuda no genera bienestar; genera facturas”, expresó.
Indicó que, al sumar ambas cifras, el país ronda los US$6,500 millones en recursos tomados sin un impacto visible en infraestructura, servicios públicos o dinamización económica, lo que equivale a cerca de US$600 por cada dominicano.
El legislador de la Fuerza del Pueblo afirmó que esta situación se refleja en el bajo crecimiento económico registrado, que ronda el 2.1 %, cifra que, a su juicio, se encuentra muy por debajo del potencial histórico de la República Dominicana.
“Si el dinero no llega a carreteras, drenaje, infraestructura eléctrica, zonas industriales, ni a inversión en conocimiento e innovación, entonces no es inversión: es costo”, puntualizó.
Asimismo, advirtió que la falta de ejecución está frenando a la generación actual, no solo comprometiendo a las futuras.
Como alternativa, propuso iniciar un plan agresivo de inversión de capital que permita cerrar el rezago acumulado desde el año 2020 y frenar nuevas emisiones de deuda hasta que se utilicen los recursos ya disponibles.
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